martes, 31 de marzo de 2009

Los olivos

¡Viejos olivos sedientos
bajo el claro sol del día,
olivares polvorientos
del campo de Andalucía!
¡El campo andaluz, peinado
por el sol canicular,
de loma en loma rayado
de olivar y de olivar!
Son las tierras
soleadas,
anchas lomas,
lueñes sierras
de olivares recamadas.
Mil senderos. Con sus machos,
abrumados de capachos,
van gañanes y arrieros.
¡De la venta del camino
a la puerta, soplan vino
trabucaires bandoleros!
¡Olivares y olivares
de loma en loma prendidos
cual bordados alamares!
¡Olivares coloridos
de una tarde anaranjada;
olivares rebruñidos
bajo la luna argentada!
¡Olivares centellados
en las tardes cenicientas,
bajo los cielos preñados
de tormentas!...
Olivares, Dios os dé
los eneros
de aguaceros,
los agostos de agua al pie,
los vientos primaverales,
vuestras flores racimadas;
y las lluvias otoñales
vuestras olivas moradas.
Olivar, por cien caminos,
tus olivitas irán
caminando a cien molinos.
Ya darán
trabajo en las alquerías
a gañanes y braceros,
¡oh buenas frentes sombrías
bajo los anchos sombreros!...
¡Olivar y olivareros,
bosque y raza,
campo y plaza
de los fieles al terruño
y al arado y al molino,
de los que muestran el puño
al destino,
los benditos labradores,
los bandidos caballeros,
los señores
devotos y matuteros!...
¡Ciudades y caseríos
en la margen de los ríos,
en los pliegues de la sierra!...
¡Venga Dios a los hogares
y a las almas de esta tierra
de olivares y olivares!
(Antonio Machado)

martes, 24 de marzo de 2009

La "tuberculosis" del olivo

La tuberculosis en el olivo es una enfermedad producida por una bacteria del orden de las Eubacteriales, denominada como Pseudomona savastanoi pv. savastanoi. Se trata de una alteración muy extendida en el olivar español y depende mucho de la sensibilidad varietal, entre otras causas.La bacteria penetra en el olivo a través de heridas producidas generalmente por la poda, la recolección, el granizo o las heladas. Cuando se da alguna de estas circunstancias o la combinación de ellas y una variedad es sensible, la bacteria se extiende de un modo espectacular. La propagación se hace a través del agua de lluvia, los roces de las ramas por el viento, o los instrumentos de poda, principalmente.
La tuberculosis se caracteriza por la aparición de tumores que en un principio son pequeños, blandos, lisos y de color verde. Posteriormente se lignifican y endurecen presentando una superficie irregular, rugosa y agrietada. Su tamaño, una vez alcanzado el total desarrollo, es parecido al de una avellana, y pueden estar aislados o muy próximos unos a otros.Cuando el ataque es fuerte puede provocar el debilitamiento y secado de muchas ramas atacadas, incluso el propio árbol. Los olivos atacados producen frutos de muy mala calidad, poca cosecha y con frecuencia la oliva cae al suelo por falta de nutrición. Los aceites obtenidos son de poco rendimiento y con sabores extraños.
Hay que tomar actitudes preventivas, pues una vez instalada la bacteria en el olivar, resulta complicado y caro eliminarla. Para la recolección es preferible no utilizar medios traumáticos como el vareo, que produce muchas heridas. Por orden de interés estaría el vibrador, cuando se pueda, o el ordeño a mano ayudado de pequeños instrumentos no traumáticos.Al efectuar la poda se deben dejar los olivos afectados para el final, evitando transmitir la bacteria a los árboles sanos. Los instrumentos de poda deben desinfectarse pasándolos por una llama o mediante su introducción en disoluciones concentradas de sulfato ferroso. No se debe utilizar material vegetal para multiplicación, de plantaciones infectadas. Un método eficaz es cortar y quemar en el mismo campo todas las ramas atacadas, preferiblemente en tiempo seco puesto que la humedad favorece la infección.

La "verticilosis" del olivo

La verticilosis es una enfermedad causada por el hongo Verticillium dahliae, que se reproduce asexualmente por medio de conidias y produce microesclerocios adaptados a soportar condiciones ambientales muy adversas. Gracias a ellos el hongo permanece en el suelo durante años, incluso en ausencia de plantas susceptibles, siendo las propias malas hierbas de hoja ancha, las que permiten mantener y aumentar las poblaciones de microesclerocios en el suelo. Cuando los microesclerocios presentes en el suelo germinan produciendo hifas, estas penetran en las raíces del olivo, o por cualquier tipo de herida, especialmente por las que ocasionan las labores.
Una vez en el xilema (vasos leñosos), el micelio formado produce conidias, que son transportadas a toda la planta por la corriente de savia ascendente.
Para complicar aún más si cabe el problema, existen diferentes razas de Verticillium que tienen diferente virulencia, existiendo además una diferente susceptibilidad de las variedades de olivo a las diferentes razas del patógeno. Cuando los síntomas alcanzan cierta severidad comienza la formación de microesclorocios, antes en el xilema, y finalmente en el resto de los tejidos. Las plantas enfermas se defolian y caen al suelo, y en las hojas se forman los microesclorocios, por lo que una vez que se descomponen los restos vegetales en el terreno, aquellos quedan libres, dispuestos para iniciar nuevas infestaciones.
El hongo se distribuye en el campo por movimiento del suelo infectado por arrastre de tierra, con los aperos de labranza, por el agua de riego, plantones infectados, macetas con suelo infestado...
La verticilosis del olivo fue descrita por primera vez en Italia en 1946 y años después en zonas olivareras de Estados Unidos. Esta enfermedad no se diagnosticó en España hasta 1975, existiendo descripciones muy anteriores de ciertos síntomas que muy bien pudieran corresponder a la verticilosis. En la actualidad en España la verticilosis es la enfermedad del olivar más importante después del repilo, y probablemente es la que más preocupa a agricultor y técnicos, ya que no se vislumbran soluciones que permitan resolver de forma eficaz este problema. Solamente el empleo de variedades tolerantes en las nuevas plantaciones, y especialmente en las de riego, se presenta como solución eficaz.
Aunque los síntomas de la enfermedad no son siempre los mismos, se distinguen dos cuadros sintomatológicos diferentes: la muerte súbita, por lo que un pie o el árbol completo se seca totalmente y en un breve periodo de tiempo, incluidas ramas, ramitas, hojas, inflorescencias o frutos, lo que acontece principalmente en otoño y primavera; o el denominado decaimiento lento, síntoma caracterizado por la seca de ramas y ramitas finas, apareciendo la sintomatología a principio de la primavera.
Entre el final del invierno y principio de primavera las hojas de los olivos comienzan a ponerse amarillentas, y luego y en pocos días adquieren un color castaño y posteriormente se enrollan hacia adentro. Los tallos de los brotes y ramas afectadas suelen adquirir coloración púrpura (rojiza). Las ramas afectadas de los árboles jóvenes a veces pierden la hoja antes de morir. En otros casos, tanto en árboles jóvenes como adultos, las hojas secas pueden permanecer adheridas algunos meses a los tallos. Los árboles afectados muestran con frecuencia una coloración marrón oscura en el interior de los tallos y troncos, que cuando se cortan exudan una especie de líquido espeso de color oscuro y olor vinoso.
Este hongo es muy difícil de controlar en olivar debido a diferentes razones, por ejemplo la supervivencia de los esclerocios en el suelo es muy prolongada, y además es difícil de acceder al hongo, mediante tratamientos químicos, una vez que se ha producido la enfermedad, ya que se ubica en el xilema, en el interior de la planta.
Algunos autores sugieren un método erradicativo, como puede ser el abonado en verde con especies gramíneas como puede ser el pasto del Sudan, retirar los goteros de los troncos de los árboles para evitar encharcamiento, no regar o reducir la dosis en épocas en que el olivo parece más susceptible: primavera-otoño, en casos graves pasar el cultivo de riego a secano, en casos en que el número de árboles afectados sea muy alto, intercalar una nueva plantación entre los olivos afectados, empleando una variedad tolerante, de modo que cuando los nuevos árboles entren en producción se pueda arrancar la plantación afectada, reducción del laboreo, desinfección del suelo antes de la plantación, solarización por ejemplo.

domingo, 22 de marzo de 2009

El "repilo" del Olivo

El repilo es una enfermedad producida por el hongo Cycloconium oleaginum y está considerada como la micosis del olivo más extendida en todas las regiones de España y en el resto de los países olivareros. La consecuencia más importante la constituye la intensa defoliación del arbolado, con el consiguiente debilitamiento y la disminución de la productividad.
El síntoma más característico es la aparición en el haz de la hoja de unas manchas circulares de tamaño variable y coloración llamativa. Inicialmente estas lesiones son de color oscuro, pero al poco tiempo se rodean de un halo amarillento y la zona central de la mancha toma una tonalidad también amarilla. Posteriormente vuelve a oscurecerse, al desarrollarse sobre ella los cuerpos fructíferos del hongo (conidias).
Como consecuencia de estas lesiones foliares se produce una caída importante de hojas, lo cual se aprecia claramente en el arbolado y, sobre todo, en las ramas bajas, que son las más afectadas por la enfermedad y que pueden quedar totalmente defoliadas.
El hongo sobrevive en periodos desfavorables para su desarrollo en las hojas caídas y en las hojas afectadas que permanecen en el árbol, pudiéndose propagar la enfermedad durante todo el año, pero los periodos más frecuentes de infección son septiembre - noviembre y febrero - abril.
Hay algunas medidas que pueden contribuir a la eficacia de la lucha contra el repilo y que conviene tener presentes:
a) No utilizar atomizadores ni sistemas de pulverización que produzcan gotas muy pequeñas. Una presión de trabajo recomendable es la de 40 atmósferas a la salida del tanque.
b) En tratamientos anteriores a la recolección, en otoño, no es aconsejable utilizar productos fungicidas que contengan carbamatos (zineb, maneb, etc), para evitar problemas de residuos en el aceite. El plazo de seguridad en los productos cúpricos es de 15 días.
c) No realizar tratamientos en verano, excepto en zonas muy húmedas, ya que en esta época el hongo está inactivo y conviene ahorrar productos y reducir gastos.
d) Procurar, mediante la poda, formar copas de olivo bien ventiladas.
e) No abusar de los abonos nitrogenados, tanto químicos como orgánicos.

sábado, 21 de marzo de 2009

La Junta recupera la 'Linaria', planta que sólo crece en la costa occidental de Huelva

Técnicos de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía han culminado con éxito la recuperación una planta desaparecida en la costa de Huelva denominada 'Linaria lamarckiiien', que vuelve a tener presencia en la zona, la única de España donde crece.
Fuentes de la Consejería han indicado que la planta se ha recuperado a partir de un pliego de herbario con semillas procedentes de una colección de la Universidad de Sevilla, que han sido germinadas en el Laboratorio de Propagación Vegetal del Vivero de San Jerónimo de la capital hispalense. Una vez conseguida las plantas, los técnicos se han desplazado a dos áreas dunares del litoral suroeste peninsular, concretamente en el Paraje Natural Marismas del río Piedras y Flechas del Rompido, en Lepe, y en las Marismas de San Bruno, en Ayamonte.
Además de proporcionarles sus primeros riegos, en estos parajes se garantiza la protección de las plantas frente a las agresiones externas, después de un intenso trabajo de germinación artificial que precisó la ayuda de la Facultad de Biología.
Esta labor se realizó en una cámara especial con control de temperatura, humedad e iluminación, hasta que las plantas florecieron y produjeron semillas suficientes para garantizar la muestra genética.
Fuente: www.soitu.es

viernes, 20 de marzo de 2009

La flor más grande del mundo

Como algunos sabréis, la flor mas grande del mundo es la "Rafflesia arnoldi". Este ejemplar de la naturaleza pesa 7 kg. y sólo crece en Sumatra, Malasia y Borneo. Sus pétalos crecen hasta medio metro de largo y 2,5 cm. de grosor, lo que da el porte de un metro de longitud. Se encuentra entre las plantas tropicales más raras conocidas por el hombre. No tiene tallo, hojas ni raíces, creciendo sólo como parásito de otra planta, llamada Tetrastigma. Su gran peculiaridad despues de su tamaño es que despide un olor a carne descompuesta, que atrae insectos como polinizadores. Cada floración produce una sola semilla, que debe de alguna forma alcanzar el Tetrastigma para prosperar. Hay 16 especies de rafflesia. Y su nombre se lo debe a sus descubridores - el naturalista Stamfor Raffles y el Dr. Josheph Arnold. De los alrededor de 200.000 tipos de flores en el mundo, se encuentra como contraparte la más pequeña de todas, que es la duckweed (Lemna minor), y sólo puede verse con un microscopio.

martes, 10 de marzo de 2009

Oidio: "el mal blanco"

El Oidio, también conocido como "mal blanco" es un hongo que se manifiesta como polvo blanco o cenizo muy típico, en hojas, brotes y también en frutos. Las hojas y tallos atacados se vuelven de color amarillento (clorosis) y terminan por secarse (necrosis). En la flor es menos frecuente. Es una enfermedad muy común y que causa graves daños. Las esporas del hongo son transportadas por el viento y caen sobre las hojas, germinando ahí introduciendo unas raicillas para absorber las sustancias nutritivas.
Algunas plantas son más sensibles al Oidio, pero en general, casi todas pueden sufrir su ataque si se dan las condiciones favorables. Son más sensibles al oidio el Rosal, Evónimo, Geranios, Dalias, Phlox paniculata, etc..
Son muy sensibles el Rosal, Laurel real, Evónimo, Roble, Plátano de sombra (vease ejemplo en los del Campus de Rabanales), Árbol de Júpiter, Geranio, Dalia, Flox, Begonia, Hibisco, Saintpaulia, etc., por poner algunos ejemplos.
Al hongo le favorece las primaveras muy húmedas (en torno al 70-80%) y temperatura suave. Desaparece en pleno verano, siempre que el termómetro pase de 35ºC, para resurgir en otoño. No quieren agua líquida para su desarrollo, pero sí humedad. Se diseminan por el viento. Afecta más a las plantas más débiles y a las que estén a la sombra, de hecho, la ubicación de las plantas al sol puede ser suficiente para que desaparezca. Por ejemplo, los Evónimos a la sombra son muy atacados, pero puestos al sol, lo son mucho menos.
Para controlar este hongo se pueden llevar a cabo algunas medidas como: no plantar muy denso, eliminar malas hierbas de alrededor, eliminar las hojas y partes infectadas (ya no se recuperan) para que no contagie a las de alrededor, etc. En lugares cerrados, como invernaderos o terrazas acristaladas, debe haber una buena ventilación.